El ajuar del bebe
La futura madre disfruta mucho preparando el ajuar, pero por muy agradable que le resulte debe tener en cuenta también el costo, el tiempo de lavado y la dificultad que suponga ponerle la ropa al bebe.

Los pañales son el único tipo de ropa que debe comprarse en cantidad. Los bebes crecen rápidamente en los primeros meses y sus necesidades se modifican. Al comprar debe tenerse en cuenta que la ropa:
1) debe ser algo holgada para adaptarse al crecimiento.
2) debe ser de fácil lavado.
3) debe ser segura y cómoda para el bebe, y
4) debe permitir que vestir y desvestir al bebe pueda realizarse en el mínimo tiempo posible.
Algunos modelitos infantiles pueden resultar muy graciosos en el maniquí, pero a menudo son poco prácticos para el bebe, que detesta que le vistan y le desvistan y expresa su exasperación llorando con verdadero enfado. Cuando el bebe llora se pone rígido y no coopera, como pronto descubren los padres que tienen que luchar con botones. Es muy conveniente buscar ropas que no tengan que meterse y sacarse por la cabeza del bebe y que se cierren con broches. Las ropas del bebe deben ser holgadas y fáciles de poner y quitar. La delicada piel del recién nacido se irrita fácilmente con el apresto o el almidón de los tejidos nuevos. Conviene lavar antes de usarla toda la ropa nueva, como pañales, mantillas o artículos similares que vayan a estar en contacto con la piel del bebe. Para lavar la ropa la primera vez deben utilizarse jabones neutros y agua templada, asegurándose de enjuagar a conciencia el jabón y planchar.
Es también muy conveniente retirar todas las etiquetas del interior de las prendas, ya que pueden producir marcas al presionar sobre la sensible piel del lactante.
El articulo mas importante en el ajuar es el pañal. Existen dos tipos de pañales, los descartables y los de tela que se lavan y se reutilizan. Los descartables son los más prácticos, pero los más costosos, y se recomienda el uso de aquellos que contengan la menor cantidad de tela plástica, para facilitar la ventilación de la zona genital. En el lavado de los pañales no deben utilizarse detergentes corrosivos ni blanqueadores. Lo más importante es enjuagar a conciencia los pañales después del lavado para evitar la irritación de la piel del bebe.
Pañales
Normalmente un recién nacido necesita entre 6 y 8 pañales diarios e irá disminuyendo la cantidad en la medida que el bebé madure.
De los pañales de algodón tradicionales es conveniente comprar al menos dos docenas y programar días de lavado especiales para tener siempre un stock de pañales limpios.
Otros elementos imprescindibles son:
1) Chiripa
2) Bombachas
Batitas
El recién nacido necesita batitas de punto fino y algo más gruesas. Pueden ser de algodón, lana o fibras sintéticas distintas del nilón, que no se recomienda porque no permite que la piel “respire”. Se recomiendan las prendas con botones o cierres automáticos, ya que los lazos pueden anudarse en torno al cuello, oprimiéndolo con demasiada fuerza.
Mantitas
Es útil incluir en la canastilla cuatro mantillas de un tejido suave, como el punto de algodón o la franela. Sentirse arropado con una mantilla le da al recién nacido, que tiende a agitar las piernas y moverse, una sensación de seguridad que le calma. El bebé arropado suavemente se alimenta y duerme mejor.
Escarpines
El bebé que nace durante los meses de invierno necesita cuatro pares de botines lo más sencillos posible. La circulación del bebé no siempre puede adaptarse a los cambios de temperatura. El adulto debe saber descubrir mediante el tacto si los pies del lactante necesitan protección. Los mitones y el gorro no son necesarios a menos que el bebé tenga que salir fuera de casa.
Pijamas
Los enteritos de dormir de algodón o franela resultan cálidos y cómodos para el lactante. Un número adecuado es el de cuatro. Por lo general tienen más aceptación en las primeras semanas, ya que son muy fáciles de poner.
Más tarde, los padres pueden preferir utilizar pijamas de una o dos piezas. Es necesario cerciorarse de que la prenda no va quedándose pequeña a medida que el niño crece.
Camisas de manga corta
Debe disponerse de cuatro camisas de algodón de manga corta y abierta por delante. Resultan más fáciles de poner que las que se meten por la cabeza. Debe adquirirse la talla indicada para los 6 meses de edad; en ningún caso menor. Si las camisas elegidas tienen cintas en el delantero es preciso cerciorarse de que se encuentran perfectamente anudadas, ya que pueden tragárselas si se desatan.