Archivo de la etiqueta: educacion

Educar en positivo

¿Qué implica educar en positivo? Lo cierto es que existen familias en las que la educación es muy rígida y muy estricta. Sin duda, las normas son esenciales en el hogar, sin embargo, también es fundamental que exista libertad, que los niños sientan que crecen en un hogar flexible en donde existe la confianza. Por ello, siempre debes dialogar con tus hijos, ayudarles a entender que cada acto tiene unas consecuencias determinadas. Es decir, que una mala acción tendrá un castigo.

Sin embargo, también es esencial premiar en positivo. Premiar no tiene nada que ver con comprar un regalo material sino en hacer partícipe al otro a través de la palabra de que se ha comportado de la forma adecuada, de que ha hecho un buen trabajo o de que es especial.

A la hora de educar en positivo siempre debes hacerle saber a tu hijo que le crees capaz de afrontar un reto determinado, que sabes que lo hará bien y que tiene capacidad para superarse ante las dificultades. Por supuesto, en caso de que lo necesite, tú estarás allí para ayudarle, apoyarle y escucharle con mucha paciencia y con asertividad.

La educación en negativo es aquella que está basada en la crítica constante y en el miedo.

Image: photostock / FreeDigitalPhotos.net

El primer dia de guarderia

El primer día de guardería

Ir a la guardería produce muchas ventajas prácticas, por una parte, los padres están tranquilos porque saben que mientras que ellos trabajan, sus hijos están bien cuidados. Es decir, están en manos de profesionales adecuados. Por otro lado, ir a la guardería también produce efectos en la vida social del niño que descubre desde una edad muy temprana el valor del compañerismo y de la amistad. Es decir, en general, el niño se volverá sociable. Por el contrario, aquel niño que ha estado en casa y que ha tenido poco contacto con otros niños será más tímido.

El primer día de guardería puede ser difícil para los niños porque hacen frente a la novedad y también, tienen que alejarse de sus padres por unas horas. Ante esta situación, hay niños que lloran y los padres se angustian al ver a sus hijos así. Sin embargo, se trata simplemente del miedo normal que tienen los niños a una situación de cambio que implica un periodo de adaptación.

Pero la verdad es que en la guardería hacen frente a actividades muy divertidas, se divierten, aprenden y hacen cosas que seguramente no harían en caso de estar en casa únicamente. Cada pareja debe de valorar las ventajas y los inconvenientes de que el niño vaya a la guardería. Por ejemplo, si el padre o la madre no trabajan, puede que sea también una buena opción que el niño esté en casa cuidado por su progenitor.

Que hacer para que el niño sea ordenado

Qué hacer para que el niño sea ordenado

 Si hay algo que es especialmente difícil es que el niño sea ordenado. Sencillamente, porque los peques disfrutan sacando los juguetes de su sitio y además, cuantos más mejor. Es decir, no se divierten con la misma muñeca toda la tarde sino que quieren variedad y novedades. Por ello, al final de la tarde, el caos llega cuando los padres descubren que tienen que ponerse a ordenar la habitación del niño antes de que éste se acueste.

Cuanto más tardes en inculcar a tu hijo el valor del orden más difícil le será a él hacerse responsable de sus actos en el hogar y colaborar en casa. Por ello, hazle entender que la habitación es un espacio personal que él debe cuidar. Es decir, tú limpiarás el polvo, barrerás, sin embargo, será él quien tenga que recoger sus juguetes y quien se haga la cama (aunque no quede perfecta).

El momento de recoger los juguetes puede ser tomado como una especie de juego. Seguramente, el primer día que tenga que hacer frente a esta obligación el niño llorará. Pero debes mantenerte firme para que vea que no puede salirse con la suya siempre que quiere sino que debe obedecer a papá y también a mamá.

Sesión de cine en familia en casa

Sesión de cine en familia en casa

Compartir tiempo con aquellos que queremos es más que necesario para establecer lazos interpersonales fuertes y sólidos. Existe un plan muy positivo y también muy económico. Se trata de establecer un día semanal para la celebración de una sesión de cine en la que el propio peque aprenderá mucho ya que el séptimo arte no sólo es un medio de entretenimiento sino también de formación y de educación en valores.

El día ideal para celebrar una sesión de cine es el viernes por la noche cuando los peques sienten una gran alegría porque tienen por delante el fin de semana entero para disfrutar y para respirar de la calma.

Existen muchos títulos que puedes disfrutar en familia desde la comodidad del propio hogar. En este sentido, las historias Disney son un valor en alza. Puedes preparar incluso palomitas para otorgar una sensación de mayor realismo al plan. Es decir, para que sea un plan semejante al hecho de ver una película en pantalla grande pero que además, resulta más económico.

De vez en cuando claro que merece la pena acudir al cine pero teniendo en cuenta que el precio de las entradas es un poco caro, es mejor estar convencido de que el título merece la pena al cien por cien. En relación con las novedades del cine infantil previstas para este año, ya sabemos que el próximo mes de septiembre se estrena El gato con Botas. Un proyecto que surge a partir de Shrek.

Dra. Maite Nicuesa en exclusivo para Bebe.im

Cómo afrontan los niños el miedo a la muerte

Cómo afrontan los niños el miedo a la muerte

La muerte es un tema que está ahí, es decir, se trata de una realidad inherente al ser humano. Una realidad que es imposible evitar puesto que en el día a día, observamos incluso en el propio periódico a través de la sección de las esquelas cómo hay personas que han fallecido. Por otra parte, en algún momento de la vida, también debemos afrontar la pérdida de un familiar cercano al que queremos mucho. Por tanto, detrás de la muerte hay dolor, tristeza y soledad.

Los niños también tienen miedo a la muerte, puesto que desde su mente infantil también se hacen preguntas sobre el ser humano. Por ello, en algún momento, pueden tener miedo de perder a sus abuelos o incluso a sus padres. Este tipo de pensamientos pueden aflorar por la noche en forma de pesadillas que producen un enorme dolor.

Lo mejor es hablar a los niños con naturalidad de la muerte pero eso sí, de una forma que sea comprensible a su capacidad infantil. Sin embargo, hoy día, es habitual que muchos padres decidan que el niño no vaya al funeral de un familiar cercano por considerar que no se trata de una situación idónea para un niño pequeño. Se trata de un comportamiento derivado directamente de los valores sociales en los que se exalta el valor del placer y de la comodidad, en detrimento de la aceptación del dolor y el sufrimiento.

Dra Maite Nicuesa en exclusivo para Bebe.im

La timidez infantil

La timidez infantil

La timidez es una cualidad del carácter. Aquellos niños que son tímidos tienen que hacer un gran esfuerzo a la hora de conocer a otros niños y hacer nuevas amistades. También pueden tener cierto malestar durante los primeros días de guardería o de colegio, es decir, supone cierto nivel de adaptación a nuevas situaciones y nuevos retos. Lo importante es que más allá de la timidez, cualquier niño aprenda poco a poco a poner en práctica sus habilidades sociales, es decir, disfrute del placer de la amistad y del compañerismo.

La timidez también tiene muchos puntos positivos. Por ejemplo, en general, aquellas personas que son tímidas tienen un gran mundo interior y una capacidad de imaginación y de introspección notable. Es decir, son personas capaces de mirar dentro de sí mismas con una gran agudeza y capacidad de observación. Por otra parte, los niños tímidos también se distraen fácilmente con cualquier juego puesto que, en cierto modo, disfrutan en soledad.

Más allá de la timidez, cualquier niño tiene amigos con los que siente una mayor afinidad. En general, las personas tienden a hacer amistad con aquellos que tienen un grado de autoestima semejante puesto que de este modo, nos sentimos seguros con los demás. Por otra parte, la timidez también es una cualidad del carácter que puede variar y modificarse a lo largo de los años dentro del proceso lógico de madurez.

Dra. Maite Nicuesa en exclusivo para Bebe.Im

Qué hacer cuando el bebé tiene gran dependencia de sus padres

Qué hacer cuando el bebé tiene gran dependencia de sus padres

Los niños son un verdadero regalo pero cada niño, al igual que sucede con los adultos, tiene un carácter concreto y particular. Existen niños que son muy sociables, sin embargo, también existen bebés que lloran en el momento en que no están con su mamá o con su papá. Esta situación puede llegar a ser agobiante para los padres que sienten cómo esta actitud limita su libertad y su independencia en ciertos momentos. Sin embargo, conviene también comprender al niño y entender que a lo mejor tiene este comportamiento porque ha estado excesivamente protegido por sus padres. De este modo, se siente seguro en su compañía.

Lo más importante es optar por la normalidad a la hora de afrontar esta situación. Por ello, el bebé puede quedarse igualmente en ciertos momentos al cuidado de un abuelo, un tío o incluso, de una niñera ya que también, de este modo, poco a poco, logrará superar su miedo a estar lejos de sus padres. El gran momento a nivel de independencia llega el día en que los niños comienzan la escuela. Allí, conocen a otros niños, comienzan a hacer sus propias amistades y conocen a nuevos profesores.

La dependencia emocional no sólo es propia de niños sino también, de adultos. Pero en la medida de lo posible conviene dejar atrás esta sensación de esclavitud que puede llegar a resultar un tanto agobiante para uno mismo.

Maite Nicuesa en Exclusivo para www.bebe.im

Libro de Fieltro

Libro de Fieltro

Lo bueno de este libro es que no hay peligro de que las páginas se rompan o se amiguen. Puedes confeccionar el cuento que quieras si le inventas las ilustraciones.

*Materiales:

-Papel

-Lápiz

-Tijeras

-Trozos de fieltro de varios colores

-5 cuadrados de fieltro de 16 x 16 cm en diferentes colores

-Pegamento para tejido

-Pincel

-Tira de fieltro de 16 x 6,5cm

-Hilo de bordar

-Aguja

*Procedimiento paso a paso:


1-Calca sobre un papel los dibujos de las plantillas, amplíalos si es necesario y recórtalos. Coloca los patrones sobre los trozos de fieltro de colores y recórtalos.

2-Para formar las ilustraciones del libro, coloca los recortes sobre los diferentes cuadrados de fieltro. Pégalos. Espera a que el pegamento se seque.

3-Pon los cuadrados de fieltro uno encima del otro, con las imágenes encima. Coloca un cuadrado sin ilustración encima. Corta la tira de fieltro para el lomo de la medida del libro, dóblala por la mitad a lo largo y pégala sobre la orilla, de manera que queden sujetas todas las páginas del libro. Déjalo secar.

4-Para fijar el lomo, haz unas puntadas con el hilo de bordar en un color que contraste.

fuente: Mil ideas para mi bebe

Ayuda a tu bebe a hacer amigos

Ayuda a tu bebe a hacer amigos

Todos son iguales: se pasan el día haciendo de las suyas, sembrando el desorden a su paso y contestando “no quiero” a todo lo que les decimos. Pero en cuanto hay visitas en casa, se pegan a nuestras faldas y no hay forma de hacerles abrir la boca, una actitud que despierta comentarios del tipo: “qué suerte tienes, qué niño tan calladito y formal, es un poco vergonzoso, ¿verdad?” A lo que respondemos: “Si yo te contara…”.

Claro que también se da el caso contrario, porque hay algunos que no tienen ningún reparo en hablar con el primero que se les pone delante.

Ambas conductas son frecuentes y no deben preocuparnos. Una cierta desconfianza ante los desconocidos es normal e incluso deseable, ya que es una forma de protegerse ante los extraños. Y el hecho de que haga buenas migas con el primero que pase también, ya que los niños son espontáneos y sienten mucha curiosidad por todo.

Lo que no es normal ni deseable es que su vergüenza ante los desconocidos le impida hacer nuevos amigos fuera del círculo familiar, o que su carácter, sumamente extrovertido, le lleve a meterse en líos y nos obligue a vigilarle o estar pendiente de él las 24 horas del día para evitar que moleste, se meta en algún lío o se vaya con el primero que pase.

¿Pero por qué unos son más abiertos y otros más vergonzosos? Sencillamente porque la capacidad para relacionarse es una habilidad que no todos desarrollan al mismo tiempo y que depende de muchos factores: su edad y carácter, las oportunidades que tienen de conocer y tratar a gente nueva e incluso su propio ritmo de desarrollo.

Por ello, nuestra actitud y el ambiente familiar, en general, son decisivos, ya que le brindan experiencias que le sirven de punto de partida. Y la prueba es que los niños que tienen hermanos suelen ser más abiertos y tolerantes que los que son hijos únicos, porque, desde pequeños, se ven obligados a convivir juntos y a compartir muchas cosas. Y aquellos cuyos padres visitan con frecuencia a sus propios amigos y suelen organizar viajes o salidas juntos, también, ya que están más acostumbrados al trato con gente. Por ello, los padres también somos, al menos en parte, responsables de los éxitos y fracasos sociales de nuestros hijos.

Es cierto que no podemos hacer amigos por ellos, pero sí facilitarles las cosas para poner a prueba sus habilidades sociales.

• Organizando fiestas y salidas que faciliten el contacto con otros niños de su edad.

• Propiciando que vengan a casa amiguitos de la escuela o que él vaya, de vez en cuando, a sus casas.

• Dándole libertad para que se relacione con otros niños.

• No protegiéndole en exceso ante la presencia de desconocidos (si nos ve preocupados o ansiosos se asustará).

• Haciéndole saber que nosotros siempre estamos ahí por si nos necesita.

• Controlándole con el mando a distancia y dándole libertad para resolver sus conflictos por sí solo.

De los 3 a 6 meses: Su interés gira en torno a sí mismos. Son impacientes y muy exigentes. No saben relacionarse con otros bebés. La presencia de otro niño es estimulante, pero sólo por la novedad (un adulto o un juguete de vivos colores les causa el mismo efecto). Juegan uno al lado del otro, pero no entre ellos.

Del año a los 2 años: Aumenta su interés por los otros niños y aceptan su compañía. Pero los intentos de entablar amistad son infructuosos: se apoderan unos de los juguetes de los otros y acaban en disputa. Aparecen los primeros amigos. Pero sus relaciones son poco estables. El número de niños que pueden jugar juntos es igual al de su edad. Les gusta hacer actividades en grupo. Hay complicidad, pero también rivalidad.

Libertad para elegir. Hay que dejar que nuestros hijos elijan libremente a sus amigos y respetar su decisión, aunque se equivoquen. Si son mayores que él, conviene vigilar que no abusen de su ingenuidad.

¿Amigos o novios? Cuando se comportan como “novios”, reproducen los modelos de conducta de los adultos. No pueden abarcar más de dos o tres relaciones a los tres años, y las que entablan son muy estrechas.