¿Qué implica educar en positivo? Lo cierto es que existen familias en las que la educación es muy rígida y muy estricta. Sin duda, las normas son esenciales en el hogar, sin embargo, también es fundamental que exista libertad, que los niños sientan que crecen en un hogar flexible en donde existe la confianza. Por ello, siempre debes dialogar con tus hijos, ayudarles a entender que cada acto tiene unas consecuencias determinadas. Es decir, que una mala acción tendrá un castigo.
Sin embargo, también es esencial premiar en positivo. Premiar no tiene nada que ver con comprar un regalo material sino en hacer partícipe al otro a través de la palabra de que se ha comportado de la forma adecuada, de que ha hecho un buen trabajo o de que es especial.
A la hora de educar en positivo siempre debes hacerle saber a tu hijo que le crees capaz de afrontar un reto determinado, que sabes que lo hará bien y que tiene capacidad para superarse ante las dificultades. Por supuesto, en caso de que lo necesite, tú estarás allí para ayudarle, apoyarle y escucharle con mucha paciencia y con asertividad.
La educación en negativo es aquella que está basada en la crítica constante y en el miedo.

