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El primer cumpleaños del bebe

El primer cumpleaños del bebe

Aunque el bebé todavía no entiende lo que significa un cumpleaños, disfrutará mucho de celebrar. Se dará cuenta de que todos están de fiesta y de que él es el centro de atención. Eso ya es motivo suficiente para pasarlo a lo grande. Aquí te dejemos algunos consejos para que la celebración sea un éxito.

-El mejor horario- El mejor momento para celebrar el primer cumpleaños es luego de la hora de la siesta. El bebé estará descansado y podrá estar un poco más pendiente de lo que sucede. Si la fiesta se alarga y tiene sueño déjalo dormir, los invitados entenderán al chico.

-La torta- En ningún cumpleaños puede faltar una torta. Para que el cumpleañero pueda probarla prepara un bizcochuelo relleno de dulce de leche y bañado en merengue.

-La vela- A los niños les atrae mucho la vela y el momento de cantar, apagarla y volverla a prender. Aunque todavía no la soplará solito dale el gusto de prenderla y apagarla algunas veces.

-No invites a demasiada gente- Aunque todos sean rostros conocidos, un exceso de gente puede agobiar al bebé y hacer que pase llorando toda la fiesta.

-No te excedas en la decoración- Unos globos serán suficientes, si exageras agobiarás al bebé.

-Fotos y video- El bebé cumplirá 1 año una sola vez por lo que será lindo tener un recuerdo de este momento. Tampoco lo obligues a posar para las fotos, dale libertad para disfrutar de la fiesta.

-Niños invitados- Si va a haber varios niños en la fiesta no olvides preparar unos cuantos juguetes para que se entretengan.

Lactantes inquietos

Lactantes inquietos

Los lactantes de más edad que por una u otra razón se sienten inseguros tienden a mostrarse inquietos en los momentos de las tomas. Si pueden, agitan los brazos, intentan coger el biberón o golpean el pecho de la madre. Un niño que se comporte así debe sujetarse cerca del cuerpo de la madre y envolverse en una manta desde la cintura para abajo. Los brazos pueden dejarse libres siempre que no molesten. Uno de los brazos puede introducirse detrás de la espalda de la madre o la persona que da el biberón, sujetando la otra mano. Hay que sostener al niño con firmeza pero sin brusquedad, ya que de modo contrario se le animaría a forcejear obstinadamente aún más.

Rechazo del alimento

Rechazo del alimento

Como durante algún tiempo, después del nacimiento, el hígado no funciona a pleno rendimiento, algunos lactantes presentan una ligera ictericia. En tal estado, el bebé se encuentra adormilado y rechaza las tomas durante la primera semana, cuando es fundamental que el niño beba lo suficiente. Para animarle a succionar conviene presionarle suave y rítmicamente con el pulgar la parte inferior de la barbilla; sea persistente, ya que con frecuencia el lactante vuelve a dormirse de nuevo.

Dolores del bebe producidos por gases

Dolores del bebé producidos por gases

El lactante que ha tragado demasiado aire puede ser incapaz de expulsar las burbujas eructando inmediatamente después de la toma. La molestia consiguiente puede durar algunos días, y exige una gran paciencia. Un signo fiable que indica que el niño tiene gases puede ser que tome dos o tres traguitos de leche, se retire del pecho o el biberón y arquee la espalda.

Conviene amamantar al bebé lentamente, intentando mantenerse relajada. Un paseo lento por la habitación con e! niño en brazos logra muchas veces inducirle a empezar a succionar de nuevo. Otro método es cambiar al niño de posición mientras mama, sentándole con la espalda más recta, por ejemplo. Cuando la situación mejore, el niño debe volver a adoptar la posición habitual para alimentarse.

Los padres o cuidadores inexpertos suelen intentar que el niño expulse el gas moviéndole bruscamente o golpeándole la espalda. De este modo solo se logra que el niño se ponga más tenso y resulte más difícil la expulsión de las burbujas, provocando incluso, a veces, la expulsión de una cierta cantidad de leche.

Regurgitaciones

Regurgitaciones

El niño que mama con demasiada rapidez puede vomitar un poco después de la toma. La expulsión de una pequeña cantidad de leche suele denominarse regurgitación, y no debe ser motivo de preocupación. Ni siquiera el hecho de que el niño vomite ocasionalmente toda la toma debe alarmarle. Sin embargo, si el vómito se produce repetidamente es preciso consultar al pediatra. Si se pone a un niño en posición erecta con la barbilla sobre el hombro de la madre para que eructe, conviene protegerse las ropas por si regurgita o vomita.

Eructos del lactante

Eructos del lactante

Todos los lactantes tragan aire mientras succionan, ya sea del pecho de la madre o del biberón. El aire forma una gran burbuja en el estómago del niño y produce molestias, y a veces dolor. El niño deja de alimentarse y empieza a llorar. Muchos pediatras aconsejan realizar una pausa aproximadamente a la mitad de cada toma para que el niño pueda eructar. La cantidad de aire que el niño traga depende tanto del flujo de la leche del pecho o el biberón como de la capacidad de succión del propio lactante.

Es importante que las burbujas de aire se expulsen después de la toma, ya que de otro modo el niño empezará a llorar en cuanto se le tienda en la cuna.

Existen distintas clases de chupetes para los biberones. Algunos son largos y otros más cortos; unos están fabricados de goma dura y otros de material blando. Pueden tener un orificio pequeño, mediano o grande. Conviene comprar varios para poder seleccionar por propia experiencia lo más cómodo y eficaz en cada caso. La capacidad de succión de cada niño varia también según su edad y si tiene o no hambre. Si el orificio es demasiado grande, la leche sale a tanta velocidad que el lactante puede atragantarse o vomitar. El control del flujo lácteo es más complejo en el caso de la lactancia materna.

No conviene sentar al niño para que eructe con demasiada frecuencia, ya que de este modo sólo consigue que el niño llore, y que se interrumpa la toma.

Para que eructe el recién nacido – Siente al niño en su regazo de lado y pase el antebrazo por delante de su pecho y su estómago. Incline ligeramente al niño hacia adelante y en dirección diagonal alejándole de usted. Deslice su antebrazo por el tórax del bebé hasta que su cabecita repose en la palma de su mano. A continuación, coloque su otra mano en la mitad de la espalda del niño aplicando una suave presión hacia arriba.

Para que eructe un niño mayorcito –  Al niño mayorcito hay que sujetarlo sólo con una mano por debajo de su axila. Debe inclinársele la cabeza ligeramente hacia un lado, y el cuerpo hacia adelante. Si al final de la toma no se ha conseguido que el niño eructe, es inútil seguir intentándolo. Algunos niños no necesitan eructar o simplemente pueden expulsar el gas a través del recto.

Eructos a la mitad de la toma – A la mayoría de los niños no les agrada que se les interrumpa a mitad de la toma, pero por lo general vale la pena molestarlos un poco para que expulsen el aire en ese momento. Siente al niño en sus rodillas; pásele un brazo por delante del pecho, introduciendo la mano bajo su axila, y con la otra mano recorra suavemente la espalda del niño. Los movimientos sólo deben hacerse en sentido ascendente.

La posición sobre el hombro – Otra forma de favorecer el eructo en un lactante es cogerlo en brazos de forma que apoye la barbilla sobre el hombro de la persona que lo sujeta y presionar ligeramente en la mitad de su espalda con la palma de la mano. Esta posición es recomendable para los niños que lloran. Conviene pasear por la habitación con el niño en brazos habiéndole suavemente o distrayéndole de algún modo.

Tips y consejos para la lactancia materna

Tips y consejos para la lactancia materna

-Prepare todos los elementos precisos antes de poner al niño al pecho. Ten a mano agua caliente y bolas de algodón para limpiar la mama antes y después de la toma; un reloj; pomada; gasas limpias, y un vaso de agua. La toma debe durar de 2 a 3 minutos en cada mama el primer día; el tiempo se aumenta gradualmente hasta 10 minutos.

-Cuando el niño ha vaciado la parte anterior del pecho, es importante aplicar un masaje a la parte situada cerca de la axila y bajo el propio pecho, dirigiendo la leche hacia el pezón. Si se nota algún bulto, conviene aplicar un masaje circular para ayudar a dispersar la congestión láctea y evitar los abscesos.

-Para retirar al niño del pecho sin tirar del pezón, la madre puede introducir el dedo meñique de la mano libre en el ángulo de la boca del niño. Los recién nacidos pueden dormirse mientras maman. Muchos especialistas recomiendan dejar al niño menos tiempo en el primer pecho para que siga queriendo mamar cuando se ponga a continuación en el segundo.

La primera vez – El recién nacido no tiene un conocimiento innato de cómo encontrar su fuente de nutrición y satisfacción. La madre debe sostener el pecho frente a la cara del niño y conducir suavemente el pezón hacia su boca.

Aunque los niños se alimentan mejor cuando no llevan demasiada ropa, son algo nerviosos conviene cubrirlos, dejando sólo un brazo libre.

Lactancia materna en casa – Una vez dada de alta del hospital, deben desaparecer las molestias propias del periodo posparto. Para alimentar al niño pueden sentarse en una silla baja apoyando bien la espalda y con los pies en el suelo o apoyando una pierna sobre una silla baja. Un delantal de toalla suave es ideal para apoyar al lactante. Cuando éste comienza a succionar, puede salir, leche del otro pecho, que puede contenerse presionando pañuelos de papel sobre el pezón.

Si se duerme al pecho – Con frecuencia, el lactante se duerme mientras mama debido al placer que le proporcionan el calor y la cercanía de su madre. Aunque esto le resulte muy agradable, es mejor animarlo a que siga mamando. A tal fin, la madre debe poner el dedo medio bajo la barbilla del lactante y cerrarle la boca, de este modo se restablece el reflejo de succión.

Posición – Es importante que la madre se encuentre relajada y cómoda en el momento en que dé de amamantar al niño.

Otra idea excelente es sentarse en una silla baja frente a un lado de la cama, reposando los pies entre el colchón y el somier. Los muslos deben estar ligeramente elevados para evitar que el bebé se deslice. No conviene encorvar los hombros.

La importancia de los líquidos – Media hora antes de amamantar al niño la madre debe beber un vaso de líquido como leche, agua, té o café poco cargado.

Debe acostumbrarse a tener un vaso de agua cerca mientras da de mamar al niño, ya que es probable que sienta sed. No debe beber nada caliente, porque podría caer sobre el niño. La madre lactante debe aumentar su ingesta de líquidos en aproximadamente 1 litro al día.

LA HABITACION DEL BEBE

La habitación del bebé

Muchos recién nacidos comparten el dormitorio de sus padres durante los primeros meses, pero incluso en tal caso debe disponerse a mano todos los objetos necesarios para las principales actividades de la vida del bebé: alimentación, higiene corporal y cambio de pañales.

La habitación debe ser cálida y estar bien ventilada. Una temperatura constante de 20 a 22° C es la recomendable para cualquier bebé que pese menos de 3,6 Kg., pero a medida que el recién nacido crezca y gane peso, la temperatura nocturna puede descender hasta 15° C. Todos los lactantes necesitan aire, pero deben protegerse de las corrientes alejándolos de las ventanas abiertas, sobre todo cuando estén dormidos. También puede colocarse un biombo y dejar una pequeña ventana abierta. En tiempo frío, la habitación debe airearse cuando el lactante no la está ocupando.

Iluminación – Aunque a los padres les convenga que la habitación se encuentre bien iluminada, deben tener en cuenta que los niños recién nacidos no son capaces de adaptar sus ojos a una luz intensa. Resulta útil disponer de una pequeña lámpara de mesa enfocada sobre la cómoda o armario de la ropa para iluminar el contenido de los cajones.

Incluso los niños más pequeños se aburren rápidamente si no tienen nada que mirar. Puede instalarse un juguete móvil sobre la cuna o cuadros de colores brillantes dentro del campo de visión del niño para mantener su atención.

Muebles y equipo – El mueble más importante de la habitación del lactante es la cama. La cama más apropiada para un recién nacido es un moisés, una cesta de mimbre o una cuna portátil, ya que los lactantes se sienten más seguros en un espacio relativamente pequeño. Si el niño va a dormir en una cuna de barrotes, conviene colocar un almohadillado a su alrededor y arroparlo bien para que se sienta seguro.

El colchón debe ser duro y liso, y adaptarse exactamente a la cama. No debe utilizarse nunca una almohada en vez de un colchón; el colchón debe cubrirse por una capa de gomaespuma de al menos 25 milímetros de grosor, y la funda de hule debe quedar perfectamente ajustada.

Si se utiliza una cesta de mimbre, debe forrarse el interior con un material que impida el roce de la cara o los dedos del niño con una superficie rugosa. Nunca debe ponerse una almohada bajo la cabeza de un niño de menos de 1 año de edad. Se aconseja poner la almohada debajo del colchón para que quede más elevada la cabeza.

Otro elemento importante en la habitación del lactante es una silla baja y cómoda con brazos y respaldo recto. Puede utilizarse para dar el biberón al niño, amamantarlo e incluso cambiarle los pañales.

Todo el equipo necesario para el cambio de pañales debe estar al alcance de la mano para que la persona encargada de hacerlo no tenga que dejar al niño solo sobre la mesa donde va a vestirlo. Resulta útil disponer de unas estanterías para colocar la crema, el talco, el algodón y los pañales o al menos de una superficie próxima y a la altura adecuada.

Junto a la zona en que se cambia al niño conviene colocar dos cubos con tapa para los pañales y la ropa sucia. También debe haber una papelera para tirar los algodones usados. En la habitación debe existir una bañera de plástico elevada y firme con una barandilla para colgar las toallas y un pañito para la cara.

Es mejor bañar al lactante en su propia habitación, ya que es más fácil mantener en el la temperatura que en el cuarto de baño. Incluso si la habitación dispone de calefacción puede ser necesario elevar un poco la temperatura ambiente con una estufa antes de bañar al niño. Puede servir una estufa eléctrica o un radiador colgado en alto de la pared.

La habitacion del bebe

LA HABITACION DEL BEBE

Muchos recién nacidos comparten el dormitorio de sus padres durante los primeros meses, pero incluso en tal caso debe disponerse a mano todos los objetos necesarios para las principales actividades de la vida del bebé: alimentación, higiene corporal y cambio de pañales.

La habitación debe ser cálida y estar bien ventilada. Una temperatura constante de 20 a 22°C es la recomendable para cualquier bebé que pese menos de 3,6 kgs., pero a medida que el recién nacido crezca y ; gane peso, la temperatura nocturna puede descender hasta 15°C.

Todos los lactantes necesitan aire, pero deben protegerse de las corrientes alejándolos de las ventanas abiertas, sobre todo cuando estén dormidos. También puede colocarse un biombo y dejar una pequeña ventana abierta. En tiempo frio, la habitación debe airearse cuando el lactante no la está ocupando.

ILUMINACION

Aunque a los padres les convenga que la habitación se encuentre bien iluminada, deben tener en cuenta que los niños recién nacidos no son capaces de adaptar sus ojos a una luz intensa. Resulta útil disponer de una pequeña lámpara de mesa enfocada sobre la cómoda o armario de la ropa para iluminar el contenido de los cajones.

Incluso los niños mas pequeños se aburren rápidamente si no tienen nada que mirar. Puede instalarse un juguete móvil sobre la cuna o cuadros de colores brillantes dentro del campo de visión del bebé para mantener su atención.

MUEBLES Y EQUIPOS

El mueble más importante de la habitación del lactante es la cama. La cama más apropiada para un recién nacido es un moisés, una cesta de mimbre o una cuna portátil, ya que los lactantes se sienten mas seguros en un espacio relativamente pequeño. Si el bebé va a dormir en una cuna de barrotes, conviene colocar un almohadillado a su alrededor y arroparle bien para que se sienta seguro. El colchón debe ser duro y liso, y adaptarse exactamente a la cama. No debe utilizarse nunca una almohada en vez de un colchón; el colchón debe cubrirse por una capa de gomaespuma de al menos 25 milímetros de grosor, y la funda de hule debe quedar perfectamente ajustada. Si se utiliza una cesta de mimbre, debe forrarse el interior con un material que impida el roce de la cara o los dedos del bebé con una superficie rugosa. Nunca debe ponerse una almohada bajo la cabeza de un bebé de menos de 1 año de edad. Se aconseja poner la almohada debajo del colchón para que quede más elevada la cabeza.

Otro elemento importante en la habitación del lactante es una silla baja y cómoda con brazos y respaldo recto. Puede utilizarse para dar el biberón al niño, amamantarle e incluso cambiarle los pañales.

Todo el equipo necesario para el cambio de pañales debe estar al alcance de la mano para que la persona encargada de hacerlo no tenga que dejar al bebé solo sobre la mesa donde va a vestirle. Resulta útil disponer de unas estanterías para colocar la crema, el talco, el algodón y los pañales o al menos de una superficie próxima y a la altura adecuada.

Junto a la zona en que se cambia al bebé conviene colocar dos cubos con tapa para los pañales y la ropa sucia. También debe haber una papelera para tirar los algodones usados.

En la habitación debe existir una bañera de plástico elevada y firme con una barandilla para colgar las toallas y un pañito para la cara Es mejor bañar al lactante en su propia habitación, ya que es más fácil mantener en ella la temperatura que en el cuarto de baño. Incluso si la habitación dispone de calefacción puede ser necesario elevar un poco la temperatura ambiente con una estufa antes de bañar al bebé. Puede servir una estufa eléctrica o un radiador colgado en alto de la pared.

También debe disponerse una mesa baja o una banqueta independiente para colocar los objetos necesarios para la alimentación del niño si se tiene intención de dársela siempre en el mismo cuarto.

Es útil contar con algún tipo de cómoda para guardar las sabanas, mantas, toallas, pañales y ropa limpia. A medida que la ropa del niño va quedando pequeña, debe guardarse en otro sitio para no forzar la capacidad de este mueble.

SEGURIDAD

Cuando se plantea y equipa la habitación del lactante deben tenerse siempre en cuenta los factores de seguridad. Los niños adquieren rápidamente movilidad, y con frecuencia los padres no se dan cuenta de la gran actividad de su hijo hasta que no viven una situación cercana al accidente. Todos los muebles de la habitación deben ser fuertes y estables para que el niño no pueda volcarlos cuando gatee. Las ventanas deben tener cierres de seguridad, a fin de impedir que se abran lo suficiente como para que el niño pueda asomarse y caer.

También pueden ponerse barras metálicas verticales en las ventanas. Si existen enchufes eléctricos a nivel del suelo, debe colocarse un mueble pesado delante de ellos, ya que cuando el niño comience a gatear, en seguida intentará introducir cualquier objeto en él.

No debe utilizarse nunca un calentador no vigilado en el cuarto del niño.

EQUIPOS DE ALIMENTACION .- La madre que amamanta a su hijo debe disponer de una taza de agua limpia y bolitas de algodón para lavarse los pezones, un reloj para controlar el tiempo que el niño permanece al pecho, pomadas para evitar las grietas del pezón y un vaso de agua fría para beber a la mitad de la toma.

La persona que dé el biberón al niño alimentado artificialmente debe disponer de un calentador de biberones con control termostático. También debe tener un frasco de agua preparado para rellenar el recipiente del calentador. Cuando comiencen a darse alimentos sólidos al niño debe disponerse de una cuchara poco profunda de concha o de plástico.

ARTICULOS DE ASEO. – Los artículos de aseo representados en la figura son los que se utilizan con más frecuencia: jabón infantil, champú, aceite o loción para niños, pomada contra las erupciones de los pañales. Las esponjas artificiales, un peine fino para tratar la seborrea infantil y un cepillo de pelo blando.

Fotos: decoestilo, imaginarium

Chupetes

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El chupete es el gran aliado de nuestro bebe en los primeros meses de su vida. Es conveniente cuando vamos a adquirir uno para nuestro bebe que sea el más indicado, ya sea en el tamaño como en el material. Aquí les dejamos algunas opciones.

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