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La comodidad del biberón

La comodidad del biberón

En la actualidad, la mayoría de las mujeres optan por la alimentación natural, es decir, por la leche materna para alimentar al pequeño. Sin embargo, con la incorporación al trabajo es difícil compatibilidad las necesidades del bebé con la jornada laboral. Por este motivo, el papel que desempeña el biberón en el proceso alimenticio del pequeño es esencial. Sin duda, el biberón es cómodo, práctico y además en la actualidad, también es estético puesto que en las farmacias es posible comprar biberones con bonitos motivos infantiles.

Cuando el niño se alimenta a través del biberón es importante tener en cuenta que conviene tener varios biberones y además, tener uno en concreto para utilizar sólo para el agua. Mantener cada biberón en un perfecto estado de higiene es clave para evitar que el niño pueda contraer cualquier infección.

A la hora de dar el biberón al niño es recomendable ponerle un babero para impedir que pueda mancharse la ropa. Por otro lado, también es muy útil hacer uso de un termobiberón en aquellas ocasiones en las que la familia vaya a realizar una excursión y vaya a pasar el día fuera de casa. Una elección especialmente recomendable en verano para poder disfrutar del buen tiempo.

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Los beneficio de la lactancia materna

Los beneficio de la lactancia materna

Una de las decisiones que debe tomar cualquier madre al nacer el bebé es si desea optar por la lactancia materna para alimentar al pequeño o, por el contrario, prefiere optar por el biberón. Sin duda, en la sociedad moderna, la lactancia materna simboliza el contacto del ser humano con la tradición. Y es que, según ha informado la Organización Mundial de la Salud, los beneficios de la lactancia materna en el desarrollo integral del niño son muchos y muy positivos.

En primer lugar, conviene tener presente que la leche de la madre fortalece el sistema inmunológico del niño. Es decir, favorece la salud del más pequeño. Pero además, la lactancia materna otorga un protagonismo especial al pequeño que es quien decide el inicio y el final de cada toma en función del hambre que tiene. Por otro lado, la lactancia materna previene la obesidad en la edad adulta porque además el exceso de peso se ha convertido en un mal generalizado de muchos países, por ejemplo, Estados Unidos.

A través de la lactancia materna, se fortalece la relación entre madre e hijo puesto que ambos comparten tiempo mediante el proceso alimenticio. Como curiosidad, os comento que de esta forma el niño no sólo desarrolla el sentido del gusto sino también el olfato. Sin duda, gracias a los beneficios de la lactancia materna el niño crecerá sano y fuerte.

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Equipo de esterilización de los biberones

Equipo de esterilización de los biberones

Los biberones, porta biberones y demás elementos del equipo de alimentación que entran en contacto con la leche o la boca del lactante deben esterilizarse. Si se utilizan los biberones tradicionales, deben lavarse primero con un cepillo especial y detergente y enjuagarse bien. Los chupetes se lavan con detergente y se enjuagan.

Ya tenemos todo el equipo preparado para su esterilización en cualquier recipiente grande que tenga tapa. También pueden adquirirse esterilizadores eléctricos o no eléctricos que se venden con todo el equipo de biberones, chupete, tapas, cepillos, cacerola u olla y pinzas.

Biberones desechables

Biberones desechables


Existen dos tipos de biberones desechables en el mercado. Uno se adquiere con la leche preparada y se tira después de la toma, mientras que el otro es una bolsa de plástico preesterilizada a la que se añade la leche. La bolsa se adapta a un contenedor especial, y se mantiene en posición mediante un anillo. La bolsa se tira una vez usada, pero el resto del equipo debe esterilizarse para poder emplearse de nuevo.

Administración del biberón

Administración del biberón

Conviene asegurarse de que se tienen a mano todos los objetos necesarios para dar el biberón, a fin de que no tenga que interrumpirse el proceso. Deben tenerse preparados el biberón, un calentador, una caja de pañuelos de papel y un paño suave para cubrir los brazos y el pecho del niño. Puede impedirse que el lactante tome el biberón rodeándole los brazos con suavidad. La leche debe estar a la temperatura corporal.

Preparación de los biberones

Preparación de los biberones

Existen dos métodos para preparar las mamaderas:

1-El método aséptico consiste en introducir la leche ya esterilizada en biberones también esterilizados previamente. En primer lugar, es preciso preparar una superficie de trabajo limpia y lavarse las manos a conciencia. Luego, se extraen los biberones y el resto del equipo del esterilizador y se colocan sobre unas toallas de papel limpias. Se hierve agua y se deja que se enfríe. Se pueden esterilizar los biberones para 24 horas, pero es aconsejable preparar cada biberón en el momento de su toma midiendo los ingredientes en el mismo.

Para guardar los biberones en el refrigerador es preciso colocar los chupetes al revés, con la punta hacia el interior, manejándolos sólo por los bordes. Al mismo tiempo, deben prepararse dos biberones de 120 ml con agua hervida sola.

2-El método terminal consiste en esterilizar la leche al mismo tiempo que los biberones.

Se prepara la fórmula según las indicaciones del pediatra y sin hervir previamente el agua. Se llenan a continuación los biberones limpios con la leche y se introducen en el esterilizador.

¿Cuánto líquido necesita el lactante?

¿Cuánto líquido necesita el lactante?

El lactante que ha pesado al nacer de 2,5 a 4 kilogramos, debe alimentarse cada 3 o 4 horas en las primeras semanas. Por lo general, al cabo de tres semanas puede establecerse un horario de alimentación cada 4 horas intercalada entre 8 horas de sueño.

La cantidad total de leche que debe recibir el lactante cada día depende de su peso corporal. Por lo general, por cada medio kilo de peso deben administrarse unos 75 mililitros de líquido. La cantidad total debe dividirse por el número de biberones.

Posición para dar el biberón

Posición para dar el biberón

La madre o la persona que la sustituya debe sentarse apoyando cómodamente la espalda en la silla, en posición relajada, y tomar al bebé cerca de su cuerpo en un ángulo de unos 45°. El biberón debe sujetarse desde abajo, e inclinarse de forma que el chupete se encuentre siempre lleno de leche.

Es importante concentrar el interés en la administración del biberón, ya que si pierde su inclinación, el chupete puede llenarse de aire.

Alimentación del bebé con biberones

Alimentación del bebé con biberones

Existen muchos motivos diferentes por los que una madre puede decidir no amamantar a su bebé. Cuando opta por la alimentación artificial, la madre debe saber que sin duda la lactancia natural es el mejor método de alimentación para los primeros meses de vida de su hijo.

Alimentación mixta: El niño de 3 ó 4 meses que nunca ha bebido en biberón lo rechazará obstinadamente en el momento del destete. Esta resistencia tenaz del lactante, unida a la insistencia de la madre, puede hacer que ambos pasen una etapa un tanto desagradable, la mujer que desee amamantar a su bebé y volver al trabajo fuera de casa, por lo general, no tiene ningún problema en el momento del destete si el niño ha ido acostumbrándose al biberón. La madre puede dejar preparado un biberón para que la persona que se ocupe del niño se lo dé en lugar del pecho. El pecho de la mujer se adapta pronto a los nuevos horarios, y lo mismo pasa con el bebé. Es importante que el biberón se dé a la misma hora todos los días. La madre que trabaja debe tomar una comida nutritiva y beber abundantes líquidos.

Elección de la alimentación artificial: Existen muchos tipos de leche en polvo y evaporada (en lata) especiales para biberones y que pueden adquirirse en la farmacia o en cualquier tienda. La madre puede preferir seguir usando el mismo tipo de leche que se administró al niño en el hospital cuando nació, pero el médico puede sugerir algún cambio. La leche de Vaca pasteurizada sólo debe introducirse en la dieta del niño después de los 6 meses de edad. Este tipo de leche debe diluirse siguiendo las instrucciones del médico.

Problemas de lactancia materna

Problemas de lactancia materna

Algunas mujeres no producen mucha leche mientras se encuentran en el hospital, pero la cantidad aumenta cuando regresan a su casa. La succión del niño estimula a los pechos a producir más leche, y las tomas frecuentes son beneficiosas. Es importante saber antes de que nazca el niño cómo exprimir la leche de los pechos. Con ese fin es preciso que la madre se lave las manos cuidadosamente y se asegure de que las tiene calientes.

Debe preparar un recipiente esterilizado y sentarse cómodamente junto a una mesa baja, situando el recipiente en ella, justo debajo del pecho. A continuación aplicará un masaje a la totalidad del pecho con ambas manos, y se exprimirá con el índice y el pulgar de una mano el reservorio lácteo situado detrás de la areola. Luego se deslizan el pulgar y el índice 90° en torno a la areola, exprimiendo de nuevo y asegurándose de que se ha vaciado toda la leche de los conductos. Mientras tanto, con la otra mano se aplica un suave masaje al pecho desde la parte superior, el lateral y la inferior hacia la areola.

Al comenzar el ciclo de producción de leche puede aparecer ingurgitación mamaria. Las células que fabrican la leche aumentan de tamaño como consecuencia del estímulo hormonal y del aumento del aporte sanguíneo. El proceso dura de 2 a 3 días, y en muchas mujeres origina un intenso dolor e hinchazón de las mamas. Estas molestias mejoran con compresas y analgésicos suaves. Conviene amamantar al niño frecuentemente aplicando antes compresas calientes.

Para corregir cualquier insuficiencia en la producción de leche es importante mantener una actitud relajada, seguir una dieta suave y comer algo más de lo que era necesario en el embarazo. Debe permitirse que el niño mame a menudo, vaciando los pechos cada vez, beber abundantes líquidos, especialmente antes de que mame el niño y mientras lo hace, dormir bastante y reposar siempre que se pueda.

Para evitar que la leche salga a una presión excesiva conviene rociar los pechos con agua fría y exprimir algo de leche antes de poner el niño a mamar. Puede hacerse más lento el flujo presionando contra la areola con los dedos índice y medio. La producción de leche se estimula más cuanto más toma el niño; por lo tanto no le permita que se eternice al pecho e interrúmpale con frecuencia.

La leche puede empezar a “salirse” cuando la madre oye al niño llorar o está fuera de casa pensando en él. En tal caso, debe doblar los brazos y presionar con los antebrazos contra el pezón y la areola hasta que desaparezca la sensación punzante. La falta de firmeza muscular puede hacer también que se salga la leche. El rociado de las mamas con agua caliente y fría antes de cada toma puede mejorar el tono muscular.

Es conveniente que el sostén se adapte bien y que la madre lo lleve siempre. Si el niño succiona mucho o presiona con las encías el pezón, éste puede irritarse e incluso tal vez aparezcan grietas. Es importante prevenir las mismas con una correcta higiene con agua antes y después de amamantar.

Es preciso consultar al médico si sigue habiendo una zona dura en la mama después de la toma del niño y de aplicarse un masaje; también cuando se observa una región rojiza y dolorosa similar a un forúnculo incipiente o si se produce bruscamente una elevación de la temperatura con escalofríos. Si la madre recibe alguna medicación se aconseja consultar con el pediatra.