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Conoce a tu bebe antes de que nazca

La tecnología no solo avanza en el campo del entretenimiento sino también de la salud. Los cambios en la manera de hacer controles y chequeo médico han mejorado considerablemente a lo largo del tiempo, más aún de embarazos. Existe una tecnología de desarrollo que suma la posibilidad de diagnosticar la ecografía tradicional de siempre (2D) y la ecografía tridimensional (3D). Bajo el nombre de Ecografía 4D para diferenciar la 3D anterior que reconstruye una imagen estática y que suma la característica de permitir una secuencia de imágenes tridimensionales en movimiento, permitiendo de esta manera un mejor seguimiento y representación de la actividad fetal.

Ecografia 4D

Si bien el realizar la ecografía 4D es relativa y no entra dentro de las necesidades del embarazo, caso contrario con la ecografía tradicional. Para aquellos impacientes que no desean solo saber cómo está el bebe o en qué estado se encuentra, la ecografía 4D es la mejor opción para poder ver al bebé e ir distinguiendo sus facciones antes de que nazca. Esta es la posibilidad de obtener un estudio de alta calidad en un ámbito distendido, compartiendo una experiencia única, espiando el comportamiento del feto dentro del útero, desde sus muecas hasta la sonrisa y movimientos, constituyendo un momento de encuentro familiar, siendo factible grabar un video y almacenar imágenes de dicha ecografía.

 

Beneficios de la natación en el embarazo

La natación es una de las actividades físicas mas recomendadas para  las mujeres durante el embarazo. La mayoría de los médicos aconsejan que se practique natación durante toda la etapa de gestación para así poder llevar mejor el embarazo y obtener numerosos beneficios.

Los golpes del agua actúan como un masaje en todo el cuerpo que hace que se evite la hinchazón y las varices, además también favorece a la mejor circulación de la sangre.

Los movimientos que se realizan en la natación ayudan a que las futuras madres no sufran de dolores de espaldas. Este ejercicio físico también mantiene un control del peso y fortalece las articulaciones.

Durante el nado, la madre ayuda a la oxigenación del bebe y así también mejora la respiración para el momento del parto.

El hipo en los bebés resulta natural

El hipo en los bebés resulta natural

 En la etapa adulta, el hipo puede llegar a producir situaciones muy tensas e incómodas. Imagina ser profesor universitario y que justo en el momento en que tienes que empezar tu clase, no puedas frenar el hipo. Lo mismo te puede ocurrir al dar un discurso. En este caso, son situaciones que pueden causar momentos muy cómicos y que aunque en el momento agobian, con la perspectiva de los días, pueden ser analizados con sentido del humor.

Afortunadamente, los niños cuando tienen hipo no tienen que preocuparse de nada puesto que se trata de algo totalmente natural. Sólo debes consultar con tu médico en caso de que el hipo tenga una frecuencia muy prolongada y puedas observar algún tipo de dolor en el niño.

De normal, el hipo en los peques puede durar alrededor de diez minutos. Por tanto, ten paciencia. Por otra parte, también puedes consultar con tu médico para que te ofrezca información sobre cómo actuar en este tipo de situaciones. La inexperiencia se combate precisamente, a base de formación y de conocimiento.

Conviene que el niño coma despacio y que no sienta ningún agobio ni prisa. Por otra parte, intenta que los alimentos no estén muy calientes, es decir, que tengan una temperatura normal. Para finalizar, cuando el niño termine de comer, dale unos minutos y no le tumbes de forma directa en la cuna.

Sin duda, la aventura de la maternidad es difícil e incierta, sin embargo, merece la pena.

Image: Clare Bloomfield / FreeDigitalPhotos.net

Irritaciones del pañal

Evita irritaciones

Cuando el bebé permanece mucho rato en contacto con el pañal sucio es normal que se irrite y la piel se inflame. Esto se denomina dermatitis del pañal y es frecuente en bebes, por lo que no debes preocuparte.

Los bebés alimentados por lactancia materna evacuan más seguido que los niños que lo hacen a base de biberón, sin embargo las heces de los niños alimentados a leche materna contienen menos residuos y son menos agresivas para la piel, por lo que se irritan con menos frecuencia.

En los casos en que haya irritación se debe asear como de costumbre pero evitando frotar. Pásale la mano con agua y un jabón suave y neutro, también puedes utilizar toallas húmedas de papel. Ten en cuenta vigilar la temperatura del agua, debe estar templada, nunca caliente.

Al secar no debe haber fricción, pon la toalla por encima dando pequeños toques para absorber la humedad. Si el ambiente no es frío puedes dejar que el bebé este un ratito sin pañal.

El mejor modo de curar las irritaciones es dejar la zona afectada al aire libre para que se airee. También es recomendable utilizar gasas de algodón para que la piel transpire.

Es mejor no ponerle cremas hidratantes ni polvos de talco. Las cremas se recomiendan para bebés que tienen la piel muy seca o en los meses de más calor para que esté mejor hidratada, pero es preferible no utilizarlas de forma habitual porque humedecen la piel y en contacto con deposiciones pueden generar reacciones alérgicas.  En cuanto al talco debe saber que reseca la piel y puede acentuar la irritación, por lo que no hay que utilizarlo habitualmente, sobre todo cuando la piel este irritada.

También puedes aplicar pomadas descongestionantes para disminuir la inflamación, pero recuerda siempre que sea bajo prescripción médica.

Hipotiroidismo en el embarazo

El hipotiroidismo se caracteriza por un déficit en la secreción de las hormonas que produce la glándula tiroidea. Es una enfermedad frecuente que tiene distintos grados de afectación y distintas causas. Las mujeres que lo padecen tienen más dificultad para quedarse embarazadas y si lo consiguen pueden tener más complicaciones obstétricas que el resto como por ejemplo fetos de bajo peso, preclampsia, desprendimiento de placenta, etc.

Sin embargo, si la enfermedad se trata correctamente no tiene por qué haber problemas. Por tanto, una mujer con hipotiroidismo puede quedarse embarazada, pero debe acudir al endocrinólogo para que le recomiende la dosis de hormona que su cuerpo necesita.

Abortos Naturales

Las anomalías del embrión son la causa de al menos la mitad de los abortos naturales que tienen lugar en el primer trimestre de gestación. Otros factores que pueden desencadenar un aborto son causas maternas como las anomalías uterinas, algunas enfermedades, los trastornos inmunológicos o endocrinológicos y las infecciones.

Cuando el aborto es muy temprano puede pasar completamente desapercibido para la mujer, ya que sólo se manifiesta con una regla un poco distinta a lo habitual. En estos casos, lógicamente, la mujer ni siquiera sospecha que haya estado embarazada.

Hernias en el embarazo

Hernias en el embarazo

La distensión abdominal propia del embarazo a veces puede precipitar la aparición de una hernia. Hay una zona de la pared abdominal que queda más débil y por ella puede aparecer una protuberancia con contenido abdominal.

El resultado de esto es un bultito en el abdomen. Si es una hernia pequeña no tiene por qué haber complicación, pero es conveniente que un cirujano confirme si se tiene o no y diga ante qué síntomas se debe consultar con el médico.

Aumento de peso en el embarazo

Si estás embarazada, debes alimentarte de forma equilibrada, sin privarte ni abusar de nada. Así, tu bebé recibirá todo lo que necesita para crecer y tú no engordarás más de la cuenta

A todas las mujeres les preocupa el aumento de peso en el embarazo: ¿cuánto voy a engordar?, ¿debo comer siempre que tenga hambre?, ¿si dejo de fumar, ganaré más peso? Estas preguntas suelen plantearse al ginecólogo. Pero los médicos no tienen la respuesta, ya que aunque controlan la ganancia de peso en las revisiones periódicas, no pueden vigilar nuestra dieta diaria. Por ello es cada mujer, por sí misma, la que debe cuidar su alimentación durante el embarazo, siguiendo, los consejos de su médico.

Esta responsabilidad asusta un poco, sobre todo si tenemos en cuenta que el único alimento que recibe el bebé y le va a permitir crecer y desarrollarse es el que le proporcionamos. Sin embargo, es más sencillo de lo que parece. El secreto está en comer de todo, pero de forma equilibrada, eligiendo alimentos frescos y naturales evitar abusar de productos enlatados y embutidos y controlar el aporte de grasas sobre todo las de origen animal para no ganar más peso de lo normal.

En general, un aumento de 11 a 14 kilos para una mujer que mida entre 1,60 y 1,65 metros de talla es correcto. Sobrepasar ese tope se considera un riesgo, ya que el exceso de peso en el embarazo se asocia a algunos trastornos, como diabetes o hipertensión arterial. Asimismo, el aumento de peso de la madre debe ser progresivo: el número de calorías que ingerimos a diario debe incrementarse conforme progresa el embarazo y ser prudente con la alimentación, sobre todo a partir del segundo trimestre de gestación, que es cuando se despierta el apetito, ya que en el primer trimestre se gana poco peso.

Cada categoría de nutrientes tiene una misión específica en la formación del nuevo ser. Lo importante es combinarlos de la forma adecuada, para que el bebé no sufra ningún déficit. Básicamente podemos distinguir 3 grupos: proteínas, hidratos de carbono y grasas.

Las proteínas: sirven para construir los nuevos tejidos del bebé e impulsar su crecimiento. Hay que ir aumentando su consumo de forma progresiva, hasta unos 80 gramos diarios. Son ricos en proteínas las carnes, el pescado, los huevos, las leguminosas y los lácteos.

Los hidratos de carbono: son el combustible de nuestro cuerpo y proporcionan energía. Entre 300 y 400 gramos diarios son suficientes. Son ricos en hidratos de carbono el arroz, la pasta, el pan, las papas y la banana.

Las grasas: no se deben suprimir de la dieta, ya que son una fuente de reserva y participan en el desarrollo fetal, pero hay que mantenerlas a raya, para evitar que se acumulen. La cantidad de las grasas es la que determina el peso correcto de la madre. Las mejores son las de origen vegetal como el aceite de oliva, de girasol, y los frutos secos, aunque también pueden obtenerse de productos animales como la mantequilla, leche, queso, carne. Unos 60 gramos cubren las necesidades diarias.

Los primeros resfrios

El exceso de temperatura y el exceso de ropa harán sudar al bebé haciendo que se enfríe. Para saber en cualquier circunstancia si le has puesto demasiada ropa o por el contrario si es insuficiente, hay dos indicadores muy fiables la nariz y la nuca. Si ves que su nariz está colorada y la tiene fría es señal inequívoca de que está pasando frío y necesita que le abriguéis un poquito más. Si por el contrario, crees que le has abrigado demasiado, tócale la nuca, si le suda es que tiene calor y necesita que le quites un poquito de ropa.

Por muchas precauciones que tomes, es inevitable que el bebé se resfríe alguna vez. Quizás no mientras esté en casa con, pero en cuanto empiece a ir a la guardería y pase el día rodeado de otros niños, tomará un virus tras otro. Se trata de un mal necesario. Es algo que no se puede evitar y forma parte también de su desarrollo, sus defensas sólo pueden protegerlo contra un virus si él ha estado previamente en contacto con este. Por eso, durante sus primeros años es normal que sufra aproximadamente ocho resfrios al año y también que el número vaya decreciendo paulatinamente.

Cuando el bebé comienza a moquear, estornudar, tener los ojos llorosos y unas décimas de fiebre, lo mejor es que la primera vez consultes con el pediatra. Él descartará que no se trata de algo más serio e indicará cómo se debe actuar ahora y cada vez que se resfríe. El tratamiento de un resfriado se limita prácticamente a aliviarlos síntomas: retirarle la mucosidad, intentar mantener su nariz despejada y darle líquidos para que esté bien hidratado y se ablanden las secreciones. Además de mantener su alimentación habitual y de alejarle del humo del tabaco, poco más se puede hacer. Aunque algunos resfriados se alargan hasta las 2 semanas, lo más habitual es que a los 3 ó 4 días vayan remitiendo por sí solos.

No obstante, hay casos en los que los bebés y los niños pequeños enlazan un resfriado con otra enfermedad como laringitis u otitis. La causa es que el resfriado debilita sus defensas y les hace presa fácil de otros virus y bacterias. Si ves que pasados unos días el niño no mejora tendrías que consultar de nuevo con el pediatra. De todas formas, si tiene síntomas de catarro con mucha frecuencia y ves que es muy sensible al polvo o a los peluches también puede ser una alergia.

Cuándo deben preocuparnos los vómitos y regurgitaciones

Los vómitos y las regurgitaciones en los bebés frecuentemente son motivo de preocupación y consulta de muchos padres. Distinguir uno de otro no es un problema, cuando el bebé vomita expulsa el alimento con fuerza, en cambio cuando tiene regurgitaciones el alimento sale por la boca si fuerza, como si estuviera babeando.

Estos dos pequeños trastornos gástricos son bastante frecuentes en los primeros meses de vida del bebé, esto es debido a que el aparato digestivo del bebé todavía es bastante inmaduro y facilita el reflujo. Cuando el bebé en sus primeros meses pasa la mayor parte del día acostado facilita a que el alimento ya digerido haga el camino inverso y vuelva a salir por la boca.

Cuando los niños comen correctamente y van creciendo y ganando peso dentro de los límites considerados normales no hay por que preocuparse cuando regurgite o vomite ocasionalmente. En caso que el problema continúe luego del primer año de vida del bebé debería consultar con un especialista.