Cómo afecta el proceso de divorcio a los niños
Una separación nunca, jamás, es sencilla. Detrás de un desamor existen sentimientos de fracaso, tristeza, rabia y pena por lo que pudo ser y no fue. Pero una separación todavía es más difícil en el caso de aquellas parejas que tienen hijos, puesto que, de este modo, el vínculo es eterno. Es decir, un hijo debe de ser motivo más que suficiente para que la pareja mantenga la cordialidad, fomente el diálogo y deje de lado diferencias poco constructivas en la educación de los niños.
Los niños descubren de la noche a la mañana que sus padres ya no viven juntos, es decir, a partir de ese momento, los niños se acostumbran a tener más de una casa, a tener también juguetes en lugares diferentes, pero sobre todo, se acostumbran a compartir tiempo y espacio con su madre durante unos días y con su padre, durante otros días.
Los niños pueden llegar a comparar su situación familiar con la de otros compañeros de colegio. Pero también es verdad que en una sociedad en la que aumentan de forma alarmante los casos de divorcio, se trata de un tema habitual y frecuente a nivel social. Los niños deben seguir sintiéndose igual de queridos y valorados más allá del divorcio. De lo contrario, podrían arrastrar algún tipo de culpabilidad interior o incluso, algún problema de autoestima.
Dra. Maite Nicuesa en exclusivo para Bebe.Im
Todos los que lo hemos pasado, sabemos lo dificil que es!