El primer día de guardería
Ir a la guardería produce muchas ventajas prácticas, por una parte, los padres están tranquilos porque saben que mientras que ellos trabajan, sus hijos están bien cuidados. Es decir, están en manos de profesionales adecuados. Por otro lado, ir a la guardería también produce efectos en la vida social del niño que descubre desde una edad muy temprana el valor del compañerismo y de la amistad. Es decir, en general, el niño se volverá sociable. Por el contrario, aquel niño que ha estado en casa y que ha tenido poco contacto con otros niños será más tímido.
El primer día de guardería puede ser difícil para los niños porque hacen frente a la novedad y también, tienen que alejarse de sus padres por unas horas. Ante esta situación, hay niños que lloran y los padres se angustian al ver a sus hijos así. Sin embargo, se trata simplemente del miedo normal que tienen los niños a una situación de cambio que implica un periodo de adaptación.
Pero la verdad es que en la guardería hacen frente a actividades muy divertidas, se divierten, aprenden y hacen cosas que seguramente no harían en caso de estar en casa únicamente. Cada pareja debe de valorar las ventajas y los inconvenientes de que el niño vaya a la guardería. Por ejemplo, si el padre o la madre no trabajan, puede que sea también una buena opción que el niño esté en casa cuidado por su progenitor.