Los niños disfrutaron mucho en las fiestas de San Fermín
Las fiestas de San Fermín son universales y conocidas en todo el mundo gracias en parte, a la cultura taurina. Sin embargo, San Fermín no excluye a los más pequeños de la casa, por ello, los niños también tienen su espacio en Pamplona a lo largo del 6 al 14 de julio. Días en los que el blanco y rojo se convierten en los colores universales que son sinónimo de alegría, unión, fuerza y entretenimiento.
La verdad es que los niños tienen el peligro de querer comprarlo todo en San Fermín porque las tentaciones aumentan a lo largo de estos días. Por ello, los padres tuvieron que hacer un esfuerzo para moderar los gastos de sus hijos y enseñarle que no pueden tenerlo todo, ni siquiera en un momento de ocio y diversión. Por supuesto, los gigantes son uno de los mayores alicientes de los visitantes de Pamplona durante esas fechas. Y es que, en San Fermín, muchas familias con niños pequeños aprovechan para hacer una visita a esta ciudad con encanto que se caracteriza por tener calidad de vida y amplias zonas verdes. Todo un privilegio que merece la pena disfrutar.
San Fermín ya cerró sus puertas. Sin embargo, los peques siguen pasándolo bien en la piscina y aprovechando las vacaciones todo lo que pueden. En el recuerdo queda el sabor de unos días dulces y con una magia especial. San Fermín, desde lo alto, seguirá cuidando de los niños y de todos aquellos que aman esta fiesta.
La verdad es que la cultura taurina es muy criticada por algunos sectores pero tanto en España como en América los toreros tienen su público fiel y sus seguidores.