Alimentación

Bebe

Educación / Crianza

Embarazo

Posparto

Inicio » Salud / Enfermedades

Los primeros resfrios

Publicado por Sin Comentarios

El exceso de temperatura y el exceso de ropa harán sudar al bebé haciendo que se enfríe. Para saber en cualquier circunstancia si le has puesto demasiada ropa o por el contrario si es insuficiente, hay dos indicadores muy fiables la nariz y la nuca. Si ves que su nariz está colorada y la tiene fría es señal inequívoca de que está pasando frío y necesita que le abriguéis un poquito más. Si por el contrario, crees que le has abrigado demasiado, tócale la nuca, si le suda es que tiene calor y necesita que le quites un poquito de ropa.

Por muchas precauciones que tomes, es inevitable que el bebé se resfríe alguna vez. Quizás no mientras esté en casa con, pero en cuanto empiece a ir a la guardería y pase el día rodeado de otros niños, tomará un virus tras otro. Se trata de un mal necesario. Es algo que no se puede evitar y forma parte también de su desarrollo, sus defensas sólo pueden protegerlo contra un virus si él ha estado previamente en contacto con este. Por eso, durante sus primeros años es normal que sufra aproximadamente ocho resfrios al año y también que el número vaya decreciendo paulatinamente.

Cuando el bebé comienza a moquear, estornudar, tener los ojos llorosos y unas décimas de fiebre, lo mejor es que la primera vez consultes con el pediatra. Él descartará que no se trata de algo más serio e indicará cómo se debe actuar ahora y cada vez que se resfríe. El tratamiento de un resfriado se limita prácticamente a aliviarlos síntomas: retirarle la mucosidad, intentar mantener su nariz despejada y darle líquidos para que esté bien hidratado y se ablanden las secreciones. Además de mantener su alimentación habitual y de alejarle del humo del tabaco, poco más se puede hacer. Aunque algunos resfriados se alargan hasta las 2 semanas, lo más habitual es que a los 3 ó 4 días vayan remitiendo por sí solos.

No obstante, hay casos en los que los bebés y los niños pequeños enlazan un resfriado con otra enfermedad como laringitis u otitis. La causa es que el resfriado debilita sus defensas y les hace presa fácil de otros virus y bacterias. Si ves que pasados unos días el niño no mejora tendrías que consultar de nuevo con el pediatra. De todas formas, si tiene síntomas de catarro con mucha frecuencia y ves que es muy sensible al polvo o a los peluches también puede ser una alergia.

Mas artículos de Bebés
  COMPARTIR
este artículo
 

  SECCIONES
donde ha sido publicado
Salud / Enfermedades  

  ETIQUETAS
de este artículo
 


Hacer un comentario!

Agrega tu comentario debajo, o trackback desde tu propio sitio. También puedes subscribirte a estos comentarios vía RSS.

Se claro. Mantén el orden. No desvíes el tema. No hacemos spam, NO TOLERAMOS el spam.