El trabajo de parto consiste en una serie de acontecimientos que permiten el nacimiento del bebé. Puede ser espontáneo cuando las contracciones se generan por sí solas o inducido cuando es necesario dar término al embarazo por la salud del bebé o la mamá.

En la primer etapa del trabajo de parto el cuello uterino se ablanda y dilata a causa de las contracciones del útero y del apoyo fetal, lleva bastante tiempo lograr una dilatación de 5 cm., una vez conseguida esta dilatación el procesó es más rápido, las contracciones son más frecuentes e intensas llevando al cuello del útero a la máxima dilatación para dar lugar al descenso del bebé por el canal de parto. El bebé debe adaptarse para pasar por este canal, se acomoda acercando el mentón al pecho obligado por las contracciones que lo empujan.
En la segunda etapa llamada período expulsivo se produce la salida del bebé, ayudado por los pujos de la madre con cada contracción y la colaboración del médico, este es quien considera si se necesita realizar episiotomía o no.
La tercera etapa es el alumbramiento, donde se produce la salida de la placenta y la bolsa que contenía al bebé, generalmente se produce hasta luego de 30 min. del nacimiento y es acompañado por una hemorragia que cede en las primeras horas del posparto, continuando en menor cantidad por un período de 20 a 50 días llamado cuarentena.